sábado, 31 de agosto de 2013

Criticas: El Conjuro y Percy Jackson y el Mar de los Monstruos.

Por: Gisella Gastiaburú Barthé.

La trama es de sobra conocida, familia se muda a casa embrujada, pero a partir de ahí es lo que ya has visto pero mejor. El alto ritmo se mantiene constante y aunque el guión de Chad y Carey Hayes sufre de pequeños momentos comerciales en la recta final -se sabe que una secuela está en camino gracias al éxito de ésta misma-, es bastante sólida en todo lo demás. Lo que se logra en el film es algo que no muchas películas de horror tienen en estos últimos tiempos y eso es desarrollo de personajes. 

Normalmente, los protagonistas son meros arquetipos y no podrían preocuparnos menos sus destinos dentro de la trama, pero en The Conjuring eso cambia. A lo largo de las dos horas de duración se puede apreciar los diferentes tonos y pinceladas que se le otorgan a los principales protagonistas, en este caso, Patrick Wilson y Vera Farmiga por el lado de la pareja Warren, y a la talentosa Lili Taylor por el lado de los Perron, la familia abrumada por una entidad maligna.

No hay frescura en el guión, pero sí en la dirección. Se podrán ver muchos lugares comunes, momentos que no se pueden evitar porque han quedado inmortalizados en gemas del horror, pero es tarea del realizador aderezar con su toque mágico un film que de otra manera sería una copia burda. Como no se le puede escapar a los típicos jump scares, se juega mucho con ellos, se estira el momentum y el nivel de tensión se lleva a cotas elevadas. Poco a poco, el grado de actividad paranormal se va elevando hasta el caótico desenlace, un elaborado exorcismo funesto.


The Conjuring es una película sin trampas, realizada con manos de artesano por una mente que sabe lo que quiere el público, con los sustos justos, necesarios y con escenas escalofriantes, es un punto alto en el subgénero de las casas encantadas y las posesiones demoníacas. Sencillamente es un legado al horror de la vieja escuela, del cual el director es fanático, un homenaje alucinante, fresco y entretenido, compuesto con inteligencia y apuntado a generar un buen mal momento en la sala de cine.

Percy Jackson y el mar de los monstruos

En “Percy Jackson y el mar de los monstruos”, el joven héroe deberá viajar hasta el mar de los monstruos para tomar un manto mágico (el vellocino de oro) que tiene como propiedad sanar a cualquier ser vivo.  Esto es necesario, ya que hay un árbol que crea un escudo de fuerza que protege el campamento de todos los semidioses. El árbol ha sido envenenado, y si muere, todos los héroes serán vulnerables y eventualmente serán destruidos. El árbol sagrado además, posee el espíritu de Thalia, hija de Zeus que dio su vida para salvar a sus amigos. 

Al igual que en el filme anterior, Percy emprende su aventura acompañado de la bella Annabeth, hija de Atenea, y de su fiel amigo Grover que es un sátiro. Este filme mantiene la atención y el suspenso durante la mayoría del tiempo; sin embargo, la historia toma demasiado tiempo para arrancar, por lo que cuando por fin llegamos a lo más esperado esto se desarrolla en un periodo demasiado corto, además de que el conflicto más grande se resuelve sumamente rápido.

Sin embargo, "Percy Jackson y el Mar de los Monstruos"  recuerda a la franquicia de "Harry Potter", y es que vemos un mundo similar al de aquella saga protagonizada por Daniel Radcliffe, pues los semidioses también salen a las calles del "mundo real" y consiguen lo que se requiere para su nueva misión, lugares que también se convierten en tiendas especializadas para ellos. Percy Jackson es un producto que cumple a cabalidad lo que promete, sin buscar trascender mayormente en la historia del cine, ni aspirar a algún premio. Es una película honesta dirigida a los jóvenes que buscan aventuras en mundos mágicos, que hoy al parecer, más que nunca están de moda.



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